lunes, 4 de febrero de 2008

Ayer a la noche

Las hojas caen verdes sobre el mueble,
habitación rectangular de paredes blancas,
iluminadas por una luz tenue.
Mis cosas desparramadas por distintos rincones,
como dejando huellas de mi estado en tránsito.
Un refugio entre la rareza,
una invitación a mis pensamientos.
Las ideas inquietas,
que se despiertan con una noche
lluviosa y húmeda.
Miro mi valija cerrada con algo de ropa ya usada encima,
mi mirada se pierde...dejándose llevar hacia otros lugares.
Me cuelgo.
Media hora pasada la medianoche,
y yo sin sueño.
Busco cuidadosamente un pedazo de papel
vacío
que quiera recibir mis letras.
En Post-It que es lo único que encuentro,
escribo.

3 comentarios:

Maximiliano dijo...

¿Por que cuando uno viaja se multiplican los pedazos de papel vacío y las cosas desparramadas por distintos rincones?

Lo hacen en serio. Lo peor de todo es cuando alguien lo pone a uno a ordenar todo de nuevo.. incluso estando a 15.000 km de distancia o cuanto sea... Para mi, las habitaciones de un viaje tienen eso... un desordenado orden (estetico) y un ordenado desorden (mental)

EuGe dijo...

Maxiiii: I agree. Las cosas desparramadas en una habitación de viaje, son como las huellas del estado en tránsito, de pasajero. Uno debería ordenar solamente el día previo a la partida. De todas formas, tampoco hay que olvidar que es casa ajena.
Me gustó lo del "desordenado orden (estetico) y ordenado desorden (mental)"

Maximiliano dijo...

Euge: Exactamente... Cuando todo esta ordenado en una habitación de viaje, yo diria que es hora de preocuparse.
Lo de la casa ajena se lo entiendo, pero en el caso que vivi yo alquilaba la habitacion!
Es divertido ponerse a buscar papelitos en casas ajenas (no para ver su contenido, sino para escribir). La heladera suele ser un buen lugar, especialmente la zona derecha del freezer.