domingo, 1 de junio de 2008

Estoy

¿Quién decide, cómo y por qué, la suerte que nos toca a cada uno de nosotros?
¿Qué determina si ciertas situaciones serán dichosas o adversas?
Tiendo a pensar que nada ni nadie resuelve estas cuestiones, sino más bien que en realidad cada decisión que nosotros tomamos forma parte de nuestro camino. El “destino” no está escrito ni preestablecido, y es exclusivamente una consecuencia de las infinitas elecciones que hacemos todos los días, cada uno de nosotros.
Pero, al mismo tiempo, siempre hay factores externos que juegan un rol importante en nuestras vidas. Y esto, ¿qué es? ¿Suerte? ¿Casualidad? ¿Estar en el momento, lugar, y hora oportunos (o inoportunos)? ¿Corazonadas? ¿Presentimientos? ¿Energía?
No lo sé. Sinceramente nunca he tenido respuesta para estas cosas, y probablemente me muera con exactamente las mismas dudas que tengo desde hace tiempo.
Pero sí estoy segura, de que no sólo las decisiones que tomamos o los caminos que elegimos (con los sacrificios, pérdidas y beneficios que cada uno de ellos puede acarrear), es lo que cuenta. Siempre hay algo más dando vueltas...en el aire, cada día.
Y ciertamente la vida en éste, y varios puntos más, es lo suficientemente complicada como para sacarnos canas verdes.
¿Por qué la gente se enferma?
La sensación de injusticia en estos casos se apodera de nosotros (al menos de mí, lo digo con total sinceridad), de una manera desmedida.
Pero la vida fue, es y será (salvo para aquellos que hayan conocido la dicha de ser felices durante toda su vida –cuestión que como saben, considero imposible-), miserablemente poca justa en muchos casos.
Me gustaría, a veces, poder intercambiar cuerpos, vidas, auras, almas, o lo que sea que seamos (en nuestra totalidad), con quienes padecen un sufrimiento muy grande y ciertamente no se lo merecen.
Ojo, nadie merece sufrir. Pero al mismo tiempo es cierto que muchas veces encontramos personas que creemos que merecerían más que uno poder evitarse el dolor. Personas que son cercanas, o a las que nos sentimos unidas porque se relacionan con alguien que emocionalmente está cerca nuestro.
Lo único que puede hacer que mantengamos la calma en circunstancias adversas, es la fortaleza que tenemos dentro, y (una vez más) eso que podemos llamar “corazonada”, “pálpito”, “intuición”, que es en definitiva el instinto que nos hace un poco animales. La confianza que se despierta en nuestro interior es lo que nos lleva a creer y repetir todos los días, que va a salir todo bien.
Y yo lo siento, lo veo, y lo percibo. Y es lo único que me deja medianamente tranquila. Acá, ahora, estando lejos. O cerca, pero en otro lado.
Si no puedo transmitirte seguridad con mi mirada, o con un abrazo, espero que al menos milagrosamente mis palabras puedan hacerlo.
A tu angustia, y tu tristeza, las siento al lado mío. Las percibo, me tocan. Y duele.
Por eso, me nace hacer todo lo que tenga a mi alcance para poder convertir esta situación difícil (que tan irónicamente nos regala la vida con su mejor sonrisa), en lo más llevadera posible.
Estoy acá. Siempre.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Como la ruleta... tanto que raya.

EuGe dijo...

Anónimo: No entendí tu comparación con la ruleta. Sí sentí como algo negativo el tema de "tanto que raya". Si me equivoco, hacémelo saber.
Dejame decirte, seas quien seas, que estar para la gente que querés, siempre es algo bueno. Y nunca es demasiado (¿"tanto"?). No sé si lo habrás experimentado alguna vez, si no te pasó no sabés de qué hablás.

La próxima firmá. Me parece un poco cobarde agredir y no dar la cara (al menos dando tu nombre).
E.-

Anónimo dijo...

Gracias Linda.

Y no te preocupes "cause every little thing is gonna be all right..." lo se.

Y hay algunas buenas nuevas...

Beso grande,

Gon

Anónimo dijo...

Gracias Linda.

Y no te preocupes "cause every little thing is gonna be all right..." lo se.

Y hay algunas buenas nuevas...

Beso grande,

Gon

EuGe dijo...

Anónimo (Gon): Gracias por escribir! Obviamente ya quiero saber cuáles son las buenas nuevas. Y a eso voy.

Beso enorme,

Eu.-

Maximiliano dijo...

Euge: Demasiado Lindo. Nuevamente. Venia espiando sus posts y tenía ganas de decirle lo sentido de esos fines de mayo para Ud.
Muy altruista el deseo de alivianar el dolor de otros. Espero que aquella persona, en serio se sienta mejor.
Por otra parte, dirigiendome al principio de su planteamiento, al igual que Ud. creo en el libre albedrío más que en el destino. Si rastrea los últimos dos meses de mi blog hay mucho de eso, pero siempre hay circunstancias llamémoslas casualidades que están dando vuelta aquí y allá.
Deseo que algun dia todos podamos entender si todo fue destino o causalidad. Más deseo que podamos decir, sea uno o el otro, que hemos vivido after all.

EuGe dijo...

Maxi: Sí, ha observado bien. Mayo fue un mes complicado, sin lugar a dudas.
Aquella persona a quien le deseaba lo mejor en ese post, por suerte está mejor...al menos en lo que a esa situación respecta. Y de verdad me hace muy bien saberlo. Me preocupó mucho.
Me meteré en su blog a ver qué cosas dice acerca del destino, que como ya me dibuja acá...se parece a lo que pienso o digo yo.
Gracias por todo lo que me dice.

Beso grande.
Eu.-