martes, 27 de mayo de 2008

Escribo

Me doy cuenta de que son pocas las personas con las que hoy tengo una relación íntima, y además historia. Un pasado. Un trayecto que nos une. Son pocas las personas que hoy forman parte de mis días y que además han sido testigos del paso del tiempo en mi vida, una compañía en esta larga sucesión de momentos, y otro andar en este camino incierto, complejo, y lleno de pequeñas cosas.
Pero también existen otras personas con las que me relaciono profundamente, que tienen hoy conmigo (y viceversa), un vínculo de confidencia y confianza muy sincero; sin saber o conocer de mi pasado más que lo que cuentan mis relatos.
Y están, también, aquellas personas que con sólo mirarme son ambas y todas las cosas.
Son personas que me han visto por primera vez hace poco, pero que por lo bien que me entienden y por lo mucho que me conocen, parecen haber vivido conmigo aún más que quienes estuvieron siempre.
Entonces cuando pienso en todo esto, me pierdo.
Me pierdo y escribo.
Porque a veces hay cosas que no entiendo. Pero las siento. En mí. Ahí. Donde está todo eso a lo que no se puede llegar con una mano y sólo sacarlo.
Me limito a cerrar los ojos, y pensar. Doy vueltas en mi cama con lo que siento, lo dibujo, lo pinto en mil colores, y lo recuerdo.
Y no dejo de pasar una y otra vez por la idea de que tal vez todos sepan todo, o algunos conozcan más que otros, pero que el tiempo acá no cuenta, y que en definitiva lo que importa es lo que dicen nuestros ojos. Lo que de verdad importa es lo que pasa cuando nos miramos, la forma en la que nos entendemos cuando lo hacemos, y lo que vemos debajo de esas capas de coraza que día a día ante diferentes peligros fabricamos.
La esencia de nuestros cuerpos.
Quiénes somos, cómo compartimos, y cómo queremos.
A quién queremos.
Entonces cuando pienso en esto, me encuentro.
Me encuentro y escribo.
Porque si bien hay miles de cosas que no entiendo,
siento.

7 comentarios:

fico dijo...

Está muy bien eu, es así, "lo que importa es lo que dicen nuestros ojos"

besotes,

fico

EuGe dijo...

Fico: Hey, welcome! Son sensaciones...
Espero verlo de nuevo por aquí, y prometo darme una vuelta por su blog.
Beso grande! Y gracias por comentar, es lindo tener contacto con lectores.

Eu.-

EMO dijo...

asi es la vida, dark side of the moon

EuGe dijo...

Emo: ¿Así cómo dice? Oscura? Enroscada? Complicada? Bella?
Diga, diga.

Maximiliano dijo...

Eu: Muy lindo relato. Muy contenido más alla del continente. Muy relampago de sentir, como decíamos antes... "Escribo" es como la palabra desnuda ante la mirada. Y si bien quiere buscar la esencia, necesita de la existencia, se funde. Por eso el "como compartimos. A quien queremos". ¿Nunca le ha pasado encontrar un confidente en el camino que sabe que nunca más verá y que sabrá ese día algo que nadie mas? Todos estamos al lado del camino, mientras otros hacen un picnic, a algunos nos gusta hacer dedo.

EuGe dijo...

Maxi: Je. Muy graciosa la parte del picnic. Sí, lo que relata me ha pasado escasas veces, debe ser porque me cuesta confesar. Pero tiene algo de especial eso eh. Contar algo a una persona que sólo es alguien pasajero, y que no formará parte del resto de nuestros días. Debería ser, en realidad, mucho más fácil lograr ese lugar de confidencias.
Y con respecto a lo que dice sobre la palabra desnuda, sin lugar a dudas. Escribir, para mí, es un poco como desnudarme ante determinados ojos...los de quienes me leen, los de quiene de repente saben cosas de mí de una manera tan confesional, no tan usual fuera del mundo virtual.

Eu.-

Maximiliano dijo...

Euge: Sí. Ese lugar no surge sólo, depende como toda conversación del lugar de las dos personas. No es tan fácil, pero cuando sucede, alivia. Muy bueno lo que plantea de su escritura. Coincido totalmente. Beijo Eu!