discriminar.
(Del lat. discrimināre).
1. tr. Seleccionar excluyendo.
jueves, 27 de noviembre de 2008
martes, 25 de noviembre de 2008
Como una heladera
Gotea a través del agujero en su estructura.
Ahí donde cierto sonido altera
y el vacío se vuelve desesperación.
Gritos de impaciencia que se ahuecan,
se diluyen. Son.
Parche para su fractura, un tajo,
el quiebre.
Sistema de repeticiones sonoras,
de noche.
Son lágrimas de locura que gotean
a través del agujero en su estructura.
Ahí donde cierto sonido altera
y el vacío se vuelve desesperación.
Gritos de impaciencia que se ahuecan,
se diluyen. Son.
Parche para su fractura, un tajo,
el quiebre.
Sistema de repeticiones sonoras,
de noche.
Son lágrimas de locura que gotean
a través del agujero en su estructura.
viernes, 21 de noviembre de 2008
martes, 18 de noviembre de 2008
De lejos
Una mariposa inquieta mezcla sus colores con el reflejo de una mano que se balancea en el aire.
Distintos tonos de verde se funden en una imagen que parece un símbolo.
Un pájaro de cola roja y amarilla se acomoda en mi hombro, me mira fijo, y vuela.
Manchitas de color indescriptible aparecen en mi retina cuando tengo los ojos abiertos, y permanecen naranjas cuando los cierro.
Tres o cuatro pinceladas gruesas de óleo cubren un cuadro entero de azul. Foto de antes.
Una tela transparente flota sincera, y me envuelve.
Tus labios húmedos rozan mi cuerpo dormido. Tu panza toca mi espalda. Abro de a poco los ojos.
Despierto.
Distintos tonos de verde se funden en una imagen que parece un símbolo.
Un pájaro de cola roja y amarilla se acomoda en mi hombro, me mira fijo, y vuela.
Manchitas de color indescriptible aparecen en mi retina cuando tengo los ojos abiertos, y permanecen naranjas cuando los cierro.
Tres o cuatro pinceladas gruesas de óleo cubren un cuadro entero de azul. Foto de antes.
Una tela transparente flota sincera, y me envuelve.
Tus labios húmedos rozan mi cuerpo dormido. Tu panza toca mi espalda. Abro de a poco los ojos.
Despierto.
domingo, 16 de noviembre de 2008
Abstracciones de Maconha (en off)
Momentos de tensión. X concentrado en su problema a resolver con los ojos clavados sobre la pantalla de su Mac Book Pro. Detrás de él, Mr. M observa la situación igual de compenetrado. Silencio. Nadie dice nada. Miran la pantalla. Piensan. Esperan. Tensión creciente.
Mi cabeza en off:
¿Podrá X resolver el conflicto con los subtítulos?
Mi cabeza en off:
¿Podrá X resolver el conflicto con los subtítulos?
Descúbralo la próxima semana en un nuevo episodio de..."My beloved MAC y yo".
Todos los lunes a la medianoche. Por C TV.
Todos los lunes a la medianoche. Por C TV.
sábado, 15 de noviembre de 2008
Trance
Mi cuerpo se rinde ante el conjunto de sonidos,
me balanceo de un lado al otro, mis manos bailan,
y me tiemblan las piernas.
Esa sensación tan característica me recorre toda entera,
y se apodera de muchos de mis rincones.
Me entrego con los ojos cerrados, me rindo con cada nota,
disfruto de cada sentimiento que nace desde lo auditivo para extenderse hacia todos los sentidos.
Floto. Suspendida en el aire. Me quedo. Muevo.
Realmente necesito una fiesta con esta música. Y pony.
Soon.
me balanceo de un lado al otro, mis manos bailan,
y me tiemblan las piernas.
Esa sensación tan característica me recorre toda entera,
y se apodera de muchos de mis rincones.
Me entrego con los ojos cerrados, me rindo con cada nota,
disfruto de cada sentimiento que nace desde lo auditivo para extenderse hacia todos los sentidos.
Floto. Suspendida en el aire. Me quedo. Muevo.
Realmente necesito una fiesta con esta música. Y pony.
Soon.
O. suspendido
De pronto una barrera invisible ejerce presión y separa mi cuerpo del tuyo con fuerza.
Si el golpe que recibo fuera tangible, si fueran tus manos las que me acorralaran violentamente contra una pared para desvestirme, tocarme suavemente y sentir en todas partes mi aroma, probablemente moriría de placer exacerbado en pocos minutos.
Pero la invisibilidad de ese bloqueo que reina en el aire me deserotiza. Siento encierro y no puedo dejarme llevar ni llevarte. No puedo explorar y buscar ese rincón donde deberíamos entrelazar nuestro goce y sentir al máximo. No puedo intentar ejercer cierto control sobre la situación como a veces me gusta, pero tampoco puedo rendirme enteramente a la elección de tus movimientos corporales.
Eso que flota en el aire sin forma me aleja de las sensaciones agudas que tan dulcemente retuercen mi cuerpo de a poco. La naturalidad frustrada impide que pueda desarrollar libremente la necesidad de estar en contacto con tu cuerpo, de besarte entero, de acariciar tu piel apretando un poco tus músculos. De morder suavemente tu cuello y hundirme en tu húmedo labio inferior mientras mis manos sujetan las tuyas con fuerza. De sentir mi pecho apoyado contra el tuyo y el calor de tu cuerpo mirándome fijo. La necesidad de lo tibio de tu lengua y de tus manos en mi panza, en mis piernas, en mi boca. Una mirada y mi impaciencia pidiendo el contacto más íntimo.
Eso que flota en el aire sin forma me aleja de las sensaciones agudas que tan dulcemente retuercen mi cuerpo de poco.
Si el golpe que recibo fuera tangible, si fueran tus manos las que me acorralaran violentamente contra una pared para desvestirme, tocarme suavemente y sentir en todas partes mi aroma, probablemente moriría de placer exacerbado en pocos minutos.
Pero la invisibilidad de ese bloqueo que reina en el aire me deserotiza. Siento encierro y no puedo dejarme llevar ni llevarte. No puedo explorar y buscar ese rincón donde deberíamos entrelazar nuestro goce y sentir al máximo. No puedo intentar ejercer cierto control sobre la situación como a veces me gusta, pero tampoco puedo rendirme enteramente a la elección de tus movimientos corporales.
Eso que flota en el aire sin forma me aleja de las sensaciones agudas que tan dulcemente retuercen mi cuerpo de a poco. La naturalidad frustrada impide que pueda desarrollar libremente la necesidad de estar en contacto con tu cuerpo, de besarte entero, de acariciar tu piel apretando un poco tus músculos. De morder suavemente tu cuello y hundirme en tu húmedo labio inferior mientras mis manos sujetan las tuyas con fuerza. De sentir mi pecho apoyado contra el tuyo y el calor de tu cuerpo mirándome fijo. La necesidad de lo tibio de tu lengua y de tus manos en mi panza, en mis piernas, en mi boca. Una mirada y mi impaciencia pidiendo el contacto más íntimo.
Eso que flota en el aire sin forma me aleja de las sensaciones agudas que tan dulcemente retuercen mi cuerpo de poco.
Abstracción
Sugestiones marcadas por los golpes de la música volviéndose un todo.
Cuerpo que se aleja con rapidez del contexto. Todo se mueve, se disuelve, el alrededor se desintegra, se esfuma, se vuelve borroso.
La transformación del entorno provocada por un deseo me lleva a un dulce aislamiento en mi cabeza, ahí donde el umbral entre el dolor y el placer es cada vez más delgado.
Veo todo desde afuera, como si estuviera en otro lado.
Espectadora.
Cuerpo que se aleja con rapidez del contexto. Todo se mueve, se disuelve, el alrededor se desintegra, se esfuma, se vuelve borroso.
La transformación del entorno provocada por un deseo me lleva a un dulce aislamiento en mi cabeza, ahí donde el umbral entre el dolor y el placer es cada vez más delgado.
Veo todo desde afuera, como si estuviera en otro lado.
Espectadora.
No sé...
Cada texto es una parte de mi composición inmortalizada en el tiempo. Colgada.
Son porciones de un todo que se vuelven lejanas y mayoritariamente absurdas. Cuando me releo veo a otras diferentes en mí. ¿Existencialidad fragmentada?
No sé si acaso será que uno cambia todo el tiempo o simplemente varían las sensaciones. Pero si las sensaciones jamás pueden tener idéntica reproducción en el tiempo porque cada una de ellas se vuelve única en su composición, mezcla, e interpretación de sí misma - al punto en que uno no puede hoy sentir como ayer más que a través de la (re) construcción imaginaria de sensaciones -, se es otro todo el tiempo. Y eso es cambiar un poco todos los días. Ahora siento. Lo de ayer lo recuerdo. O lo construyo.
No sé. (Pienso en voz alta)
Son porciones de un todo que se vuelven lejanas y mayoritariamente absurdas. Cuando me releo veo a otras diferentes en mí. ¿Existencialidad fragmentada?
No sé si acaso será que uno cambia todo el tiempo o simplemente varían las sensaciones. Pero si las sensaciones jamás pueden tener idéntica reproducción en el tiempo porque cada una de ellas se vuelve única en su composición, mezcla, e interpretación de sí misma - al punto en que uno no puede hoy sentir como ayer más que a través de la (re) construcción imaginaria de sensaciones -, se es otro todo el tiempo. Y eso es cambiar un poco todos los días. Ahora siento. Lo de ayer lo recuerdo. O lo construyo.
No sé. (Pienso en voz alta)
Placer agudo
Sonidos que me hunden en su serenidad y melodías que hacen mover mis pies intermitentemente en un momento de entrega.
Mis ojos se cierran muy lento mientras mi cabeza sacude un poco la densidad de lo intangible y hace suavemente deslizable mi cuerpo. Los deditos repiquetean en el aire.
Momentos de vi de o clip (vi de o) a partir de un grado de abstracción relajante. Imagen. Construcción efímera de situaciones. Acordes y visuales. Rincones sugestionados por la
necesidad de movimiento comunicada en esa sensación tibia que acaricia mi piel de repente.
Es el placer agudizado por la música. De noche. En verano.
Mis ojos se cierran muy lento mientras mi cabeza sacude un poco la densidad de lo intangible y hace suavemente deslizable mi cuerpo. Los deditos repiquetean en el aire.
Momentos de vi de o clip (vi de o) a partir de un grado de abstracción relajante. Imagen. Construcción efímera de situaciones. Acordes y visuales. Rincones sugestionados por la
necesidad de movimiento comunicada en esa sensación tibia que acaricia mi piel de repente.
Es el placer agudizado por la música. De noche. En verano.
viernes, 7 de noviembre de 2008
Nothing is real
Pulmones llenos de oxígeno y de sensaciones anestesiadas.
Una retórica abandonada que adormecía mis sentidos y argumentos inmortalizados, en el marco de una realidad desfigurada, que devienen en conclusiones en demasía reflexivas para la víspera de fin de semana.
Me hundo ahí en el límite de la cordura donde nada existe. Donde nada permanece. Donde nada es.
Una retórica abandonada que adormecía mis sentidos y argumentos inmortalizados, en el marco de una realidad desfigurada, que devienen en conclusiones en demasía reflexivas para la víspera de fin de semana.
Me hundo ahí en el límite de la cordura donde nada existe. Donde nada permanece. Donde nada es.
miércoles, 5 de noviembre de 2008
Deconstrucción
Rewind
Un beso dividido y mi cabeza oxidada.
Confusiones a las dos de la tarde,
y deseos de pijama.
(De?) Construcciones mentales,
y bunkers de sensaciones.
Dilato más de una pregunta,
y vuelo hacia las nubes de un cielo marginado.
Pienso y otra vez esa línea divisoria entre realidad y ficción se vuelve muy delgada, demasiado frágil. Peligrosa.
Necesito poder apoyar las plantas de mis pies sobre algún suelo, enteras.
Busco algo de aquella entrega, una pincelada de ese tono,
y el repiqueteo musical de unas palabras que invaden mis oídos,
imaginariamente. O en el recuerdo.
Rewind.
Confusiones a las dos de la tarde,
y deseos de pijama.
(De?) Construcciones mentales,
y bunkers de sensaciones.
Dilato más de una pregunta,
y vuelo hacia las nubes de un cielo marginado.
Pienso y otra vez esa línea divisoria entre realidad y ficción se vuelve muy delgada, demasiado frágil. Peligrosa.
Necesito poder apoyar las plantas de mis pies sobre algún suelo, enteras.
Busco algo de aquella entrega, una pincelada de ese tono,
y el repiqueteo musical de unas palabras que invaden mis oídos,
imaginariamente. O en el recuerdo.
Rewind.
sábado, 1 de noviembre de 2008
Calidez nocturna
Un vaso de cerveza helada en mi mano
el cielo ligeramente estrellado,
y la terraza que me invita a desarrollar ciertos placeres.
Una noche de verano
deseos de fiesta escondidos
música de compañía,
y algunas sensaciones de alegría placenteramente invasivas.
Maconha de regalo
pequeños momentos de disfrute,
y gran necesidad de una cámara de fotos.
Una brisa envolvente que limpia mis pulmones
suspiro ante el buen augurio,
y un gran deseo
de arena, mar, y cielo. De noche.
Mi mente ida,
mi cuerpo tendido,
y mi tacto agudizado.
Goce.
el cielo ligeramente estrellado,
y la terraza que me invita a desarrollar ciertos placeres.
Una noche de verano
deseos de fiesta escondidos
música de compañía,
y algunas sensaciones de alegría placenteramente invasivas.
Maconha de regalo
pequeños momentos de disfrute,
y gran necesidad de una cámara de fotos.
Una brisa envolvente que limpia mis pulmones
suspiro ante el buen augurio,
y un gran deseo
de arena, mar, y cielo. De noche.
Mi mente ida,
mi cuerpo tendido,
y mi tacto agudizado.
Goce.
jueves, 30 de octubre de 2008
Jamón y queso bajo el sol
En un estado de consciencia de esos que muchas veces evado,
pero que luego disfruto porque me hunden en diferentes momentos de reflexividad absoluta;
me di cuenta de que si observo con cierta atención, la mayoría de la gente que veo no goza del dolor placentero que implica la búsqueda incierta de algo, de uno, del otro. No busca. No se detiene. No mira. Va. Sólo va. Y sigue.
Muchas veces me cuelgo en la calle, y trato de imaginarme las vidas y características de los centenares de personas que se ven a diario. ¿Serán todos, acaso, seres igualmente complejos?
El grado de complejidad deviene del nivel del (auto?) cuestionamiento -creo-. Entonces, no. No somos todos igual de complejos.
Pero aquellos que no se cuestionan, que no miran, que no se preguntan, ¿prefieren no hacerlo? ¿O, sencillamente, no lo hacen?
A veces quisiera tener un pequeño interruptor para apagarme por un minuto...dejarme en pausa. Pero luego entiendo que no vale la pena, porque el cuestionamiento me lleva a producir miles de pequeñas conclusiones. O no. A veces me lleva a un nivel de incertidumbre aún más grande del que he partido. Pero todo forma parte, en definitiva, de esa gran búsqueda.
La búsqueda de varias respuestas según el contexto y el momento, para una sóla pregunta. Que a veces da miedo, pero que se construye en el (real?) imaginario, como el cuestionamiento en su estado máximo, más puro, enérgico, duro, y más sincero.
Una pregunta en realidad tan simple como lo que se tarda en pronunciarla.
Una pregunta para la cual en muchos escenarios, aún no tengo respuesta.
"Qué?".
pero que luego disfruto porque me hunden en diferentes momentos de reflexividad absoluta;
me di cuenta de que si observo con cierta atención, la mayoría de la gente que veo no goza del dolor placentero que implica la búsqueda incierta de algo, de uno, del otro. No busca. No se detiene. No mira. Va. Sólo va. Y sigue.
Muchas veces me cuelgo en la calle, y trato de imaginarme las vidas y características de los centenares de personas que se ven a diario. ¿Serán todos, acaso, seres igualmente complejos?
El grado de complejidad deviene del nivel del (auto?) cuestionamiento -creo-. Entonces, no. No somos todos igual de complejos.
Pero aquellos que no se cuestionan, que no miran, que no se preguntan, ¿prefieren no hacerlo? ¿O, sencillamente, no lo hacen?
A veces quisiera tener un pequeño interruptor para apagarme por un minuto...dejarme en pausa. Pero luego entiendo que no vale la pena, porque el cuestionamiento me lleva a producir miles de pequeñas conclusiones. O no. A veces me lleva a un nivel de incertidumbre aún más grande del que he partido. Pero todo forma parte, en definitiva, de esa gran búsqueda.
La búsqueda de varias respuestas según el contexto y el momento, para una sóla pregunta. Que a veces da miedo, pero que se construye en el (real?) imaginario, como el cuestionamiento en su estado máximo, más puro, enérgico, duro, y más sincero.
Una pregunta en realidad tan simple como lo que se tarda en pronunciarla.
Una pregunta para la cual en muchos escenarios, aún no tengo respuesta.
"Qué?".
domingo, 26 de octubre de 2008
Quisiera
Dejarme llevar por el deseo.
Con la piel desnuda,
y esas ya imborrables huellas.
Quisiera poder flotar con el viento,
y llegar hasta ahí,
donde la fresia amarilla me espera.
Quisiera hacer de esta rareza,
un momento que se siente bien.
Con la primavera y todas mis sensaciones,
con la terraza, y el calor de tus labios.
Quisiera poder hacer cualquier cosa,
sin tener adelante un obstáculo.
Con la piel desnuda,
y esas ya imborrables huellas.
Quisiera poder flotar con el viento,
y llegar hasta ahí,
donde la fresia amarilla me espera.
Quisiera hacer de esta rareza,
un momento que se siente bien.
Con la primavera y todas mis sensaciones,
con la terraza, y el calor de tus labios.
Quisiera poder hacer cualquier cosa,
sin tener adelante un obstáculo.
All I need is peace
Como condimento en una ensalada,
varios ingredientes de un hombre
a veces dulce y adictivo
otras veces agrio,
demasiado salado,
ó ácido.
Detrás de tanta lógica asumida,
una estructura absurdamente incoherente.
Una pared invisible pero paradójicamente tangible.
Miedos que atropellan,
bloqueos conscientes,
y pequeñas,
efímeras pero visibles
heridas de guerra.
varios ingredientes de un hombre
a veces dulce y adictivo
otras veces agrio,
demasiado salado,
ó ácido.
Detrás de tanta lógica asumida,
una estructura absurdamente incoherente.
Una pared invisible pero paradójicamente tangible.
Miedos que atropellan,
bloqueos conscientes,
y pequeñas,
efímeras pero visibles
heridas de guerra.
sábado, 4 de octubre de 2008
Tarde de octubre
Con esas guitarras y saxos de fondo
mi cuerpo tendido se entrega al calor que pide mi piel.
Miro el cielo y las manchas blancas con forma de nube,
me gusta perderme en la sensación de inmensidad que me envuelve.
Cierro los ojos, y sostengo una compañía en mi mano.
mi cuerpo tendido se entrega al calor que pide mi piel.
Miro el cielo y las manchas blancas con forma de nube,
me gusta perderme en la sensación de inmensidad que me envuelve.
Cierro los ojos, y sostengo una compañía en mi mano.
Incoherencias
El misterio encapsulado en una caja de regalo
azul.
Miradas atónitas ante un diálogo incoherente,
como siguiendo un partido de tenis que nunca termina.
Un espacio bastante común que se vuelve barrera en nuestas caras
como forma de comunicación un tanto desfigurada.
Se despierta una confusión de la que hacía rato no sabía nada,
raro.
Me hundo en lo más carnal de las sensaciones
para alejarme de la inestabilidad de las palabras.
Una idea, un momento, un diálogo de pony,
y ciertos límites desdibujados.
Situaciones peligrosas en la última parte del año
otra vez.
azul.
Miradas atónitas ante un diálogo incoherente,
como siguiendo un partido de tenis que nunca termina.
Un espacio bastante común que se vuelve barrera en nuestas caras
como forma de comunicación un tanto desfigurada.
Se despierta una confusión de la que hacía rato no sabía nada,
raro.
Me hundo en lo más carnal de las sensaciones
para alejarme de la inestabilidad de las palabras.
Una idea, un momento, un diálogo de pony,
y ciertos límites desdibujados.
Situaciones peligrosas en la última parte del año
otra vez.
lunes, 22 de septiembre de 2008
Deseo
Un muy feliz comienzo de la primavera para todos.
Ojalá puedan sentir al menos una porción de la alegría que yo siento mientras escribo estas escasas líneas dedicadas al ocasional lector de los caprichos publicados en este espacio.
Y sino, contágiense!
Necesito salir a comprar unas fresias...
¡Ya llegó la primavera!! Ohohohohohohohohooh!
(sólo falta que salga el sol)
Ojalá puedan sentir al menos una porción de la alegría que yo siento mientras escribo estas escasas líneas dedicadas al ocasional lector de los caprichos publicados en este espacio.
Y sino, contágiense!
Necesito salir a comprar unas fresias...
¡Ya llegó la primavera!! Ohohohohohohohohooh!
(sólo falta que salga el sol)
sábado, 20 de septiembre de 2008
Mañana domingo
Siento que se acerca, y en mí todo eso se despierta.
Fotos, cielo, sol, cerveza, musculosa, terraza y marihuana.
Amigos, momentos, asado, y mucha quinta.
Un día se avecina y con él un cambio de clima.
Me despido del invierno sin ningún tipo de nostalgia,
y me preparo para recibir con los brazos bien abiertos
a mi queridísima y tan ansiada, Primavera.
Fotos, cielo, sol, cerveza, musculosa, terraza y marihuana.
Amigos, momentos, asado, y mucha quinta.
Un día se avecina y con él un cambio de clima.
Me despido del invierno sin ningún tipo de nostalgia,
y me preparo para recibir con los brazos bien abiertos
a mi queridísima y tan ansiada, Primavera.
martes, 9 de septiembre de 2008
Como el viento
Escucho de fondo esa música que para mí representa un momento, y casi al instante veo en un rincón de mis recuerdos esa figura que hoy se ha vuelto un símbolo.
Me devuelvo hacia el pasado y sólo puedo sentirte como un fuerte viento que choca contra mi cuerpo suavamente, me sacude de pies a cabeza y y se convierte en caricia que es deseo de permanencia. La misma intensidad y convicción con las que ese aire me envuelve, se sienten cuando el viento de pronto se esfuma...y con él se va mi ropa, mi encantamiento, y mi asombro. Una ráfaga pasó por mi vida, fugazmente efímera, para erizarme la piel y después dejarme desnuda.
A medida que pasa el tiempo me resulta cada vez más difícil mantener con cordura esa delgada línea entre la ficción y la realidad que existe en mi cabeza cuando te pienso.
Son apenas unas pinceladas indirectamente tangibles las que me sugieren que tu existencia no es producto de mi imaginación. Un pequeño contacto que a veces toma forma para volverse huella, prueba, ó evidencia de esos días. Pero ni siquiera.
Me devuelvo hacia el pasado y suelo puedo sentir tu paso por mi vida así. Invisible, fugaz, pasajero, intangible, efímero, con ímpetu...como el viento.
Me devuelvo hacia el pasado y sólo puedo sentirte como un fuerte viento que choca contra mi cuerpo suavamente, me sacude de pies a cabeza y y se convierte en caricia que es deseo de permanencia. La misma intensidad y convicción con las que ese aire me envuelve, se sienten cuando el viento de pronto se esfuma...y con él se va mi ropa, mi encantamiento, y mi asombro. Una ráfaga pasó por mi vida, fugazmente efímera, para erizarme la piel y después dejarme desnuda.
A medida que pasa el tiempo me resulta cada vez más difícil mantener con cordura esa delgada línea entre la ficción y la realidad que existe en mi cabeza cuando te pienso.
Son apenas unas pinceladas indirectamente tangibles las que me sugieren que tu existencia no es producto de mi imaginación. Un pequeño contacto que a veces toma forma para volverse huella, prueba, ó evidencia de esos días. Pero ni siquiera.
Me devuelvo hacia el pasado y suelo puedo sentir tu paso por mi vida así. Invisible, fugaz, pasajero, intangible, efímero, con ímpetu...como el viento.
domingo, 7 de septiembre de 2008
Olor a viento
Citas 2
"Es horrible el olor que te deja el invierno en el pelo!” dijo la hija joven mientras caminábamos hacia la avenida en Olivos en mayo- en realidad era otoño todavía pero el frío había golpeado temprano-: “Es el olor del viento en el pelo, no te das cuenta? no lo sentís?” explicaba insistente, asombrada ante el detalle de mi asombro.
de El enigma de las flores (de mi madre).
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